Enero 21, Testificando personalmente

 

A través de la sangre de Jesús, todos mis pecados son perdonados.

En quien (Cristo) tenemos redención por Su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de Su gracia. (Efesios 1:7)

Al ver esta declaración de la Palabra de Dios sobre la sangre de Jesús, le mostraré como aplicarla a su propia necesidad y su situación en la vida, utilizando el hisopo de su testimonio personal.

Este versículo nos habla que al estar en Cristo tenemos dos cosas mediante la sangre de Jesús. Recuerde, que no recibimos el beneficio si no estamos en Cristo. En Egipto, durante la primera Pascua, la sangre no protegió a quienes no estaban dentro de sus hogares. Era sólo en sus casas que los israelitas estaban protegidos, y es sólo en Cristo que nosotros tenemos redención y perdón de los pecados.

Conozco de memoria el versículo anterior. Podría citar esta Escritura sin problema aun si estoy boca abajo en un rincón de una habitación sin luz, en una noche oscura, Vivo esta Escritura. Mantengo el hisopo en mi mano. Créame, casi todos los días uso el hisopo en mi propia vida. He descubierto que es eficaz. 

 

Gracias Señor por la sangre de Jesús. La aplico con el hisopo de mi testimonio personal, proclamando que, por Su sangre, tengo redención y perdón de los pecados. Mediante la sangre de Jesús, todos mis pecados son perdonados. Amén. 

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