Enero 23, Limpiando aquí y ahora

 

La sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, me limpia continuamente de todo pecado.

 

Mi testimonio personal basado en la declaración anterior sería, "Mientras estoy andando en la luz, la sangre de Jesús me está limpiando de todo pecado, hoy y continuamente". Yo proclamo que me "está limpiando ahora" porque eso lo hace una declaración de aquí y ahora, no una simple generalización ambigua. Es para mí, aquí y ahora, pero también es continuo, al futuro perpetuo.

El idioma suajili del Este de África tiene un tiempo verbal para describir cosas que están completas y que son permanentes. Esa canción "Solo de Jesús la sangre", que es muy conocida, ellos cantan: “La sangre de Jesús nos limpia completa y absolutamente". Estas letras quedaron en mi mente porque lo expresa tan perfectamente. Así que, considere esta confesión a la luz de algo que es continuo y completo.

Hay un hermoso comentario sobre esta verdad en el Salmo 51, que es la gran oración de arrepentimiento que David escribió luego de ser condenado por su pecado de adulterio y asesinato. Es uno de los salmos más bellos, y que cada uno deberíamos leerlo de vez en cuando, haciéndolo nuestra oración personal. Yo creo en hacer de los salmos mis oraciones; no sólo los leo, sino que los leo como mis oraciones.

"Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve" (Salmo 51:7). Usted notará que aquí David introduce el hisopo. Esto implica que el hisopo es lo que lleva la sangre donde yo estoy. Es un ejemplo hermoso y profético de ser limpiados con la sangre de Jesús.

 

Gracias Señor por la sangre de Jesús. Proclamo que Su sangre me está limpiando de todo pecado ahora y continuamente. La sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, me limpia continuamente de todo pecado. Amén.

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