Meditación diaria

 

Mayo 29, Vida física: Vida de resurrección

Jesús probó la muerte en cada aspecto del ser humano para que en cada área tengamos vida. Ayer, hablamos del primer aspecto, la vida espiritual. Hoy veremos el segundo aspecto, que es la vida física. Esta vida llega en dos fases sucesivas.

Mayo 28, Vida espiritual: Comunión con Dios

Jesús probó la muerte para que cada uno de nosotros podamos tener vida. Y la tenemos en las tres áreas de la vida que Jesús pagó el castigo. El paralelismo es exacto.

Mayo 27, Encontrando su lugar

Hay otra etapa importante para alcanzar la aceptación, y esta se trata de recibir la aceptación del pueblo de Dios. Esto significa que debe encontrar su lugar en el cuerpo de Cristo.

Mayo 26, Aceptarnos a nosotros mismos

Por un acto de fe, tiene que creer lo que Dios dice en la Biblia: que es aceptado en Cristo. Las Escrituras nos dicen que el propósito de Dios desde la eternidad era hacernos sus hijos, y Él lo cumplió, lo hizo posible, mediante la muerte de Jesús en la cruz a nuestro favor. (vea Efesios 1:4-6). Cuando se acerca a Dios por medio de Jesús, Dios lo acepta. Él no lo rechazará.

Mayo 25, Pasos a la aceptación

Hay cuatro pasos que debe tomar para recibir la aceptación de Dios. El primero es perdonar a toda persona que lo han rechazado o herido de cualquier manera. Como Jesús nos enseñó, "Y cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo les perdone a ustedes sus pecados" Marcos 11:25 NVI).

Mayo 24, Experimentando su aceptación

Hay dos realidades básicas que debe comprender para recibir la provisión de Dios para el rechazo. En primer lugar, Dios no dispuso múltiples y diferentes provisiones para cada una de las diversas necesidades de la humanidad. En cambio, Él ha hecho una sola provisión que cubre todas las necesidades de todas las personas. Esta provisión que lo cubre todo fue la muerte sacrificial de Jesús en la cruz

Mayo 23, La prueba del Espíritu Santo

El primer paso para superar el rechazo es reconocer el problema. Una vez que lo reconoce, puede tratar con él. No está solo en esto; Dios le ayudará a reconocerlo.