Meditación diaria

 

Abril 24, Su sufrimiento por nosotros

Isaías enfatiza que Jesús no murió por Su propio pecado o culpa. Él era totalmente inocente, sin embargo, Él murió la muerte de un criminal.

Abril 23, La expiación: el eje

"Iniquidad" también significa "rebelión". La rebelión de toda la raza humana está resumida en esa frase. Hemos dado la espalda a Dios y nos hemos ido por nuestros propios caminos, establecimos nuestras propias reglas, nos complacimos a nosotros mismos, viviendo para nosotros. Hemos sido rebeldes, pero el Señor hizo que toda nuestra rebelión cayese sobre Jesús...

Abril 22, Seremos liberados

El resultado es que "El pecado no tendrá dominio sobre vosotros" (versículo 14). Somos liberados de la vergüenza, la humillación, la agonía, todos los males que acarrea el pecado. Seremos liberados de todo esto si aplicamos la “receta de Romanos” al identificarnos con Jesús en la muerte, sepultura y resurrección.

Abril 21, Entrando a la vida

Hoy, vamos a ver más de cerca los ingredientes de la "receta de Romanos". Romanos 6 (NVI) presenta los puntos sucesivos de la identificación. Primero, "morimos al pecado" (versículo 1) cuando Jesús murió, y nos identificamos con su muerte. Cuando Jesús fue crucificado, nuestra "vieja naturaleza" (versículo 6), la naturaleza rebelde que heredamos de Adán fue también crucificada.

Abril 20, La “receta de Romanos”

La última parte de esta receta es una declaración tremenda “el pecado ya no tiene dominio sobre ti”, la liberación del pecado y de todas sus malas consecuencias viene por medio de nuestra identificación con Jesucristo en su muerte, sepultura, resurrección y ascensión.

Abril 19, Provisión completa

Dios es capaz de perdonar cada uno de nuestros actos pecaminosos sin comprometer Su propia justicia, porque Su justicia ha sido satisfecha con la muerte de Cristo. Necesitamos entender que todos nuestros actos pecaminosos del pasado, no interesa cuan numerosos ni serios, han sido perdonados cuando ponemos nuestra fe en Jesús.

Abril 18, La ofrenda perfecta

Porque bajo la ley Levítica, cuando el animal del sacrificio era traído como ofrenda de pecado, el hombre cuyo pecado era expiado colocaba sus manos en la cabeza del animal y confesaba su pecado sobre ese animal, de esta manera, transfiriendo simbólicamente su pecado al animal. De esa manera, la ofrenda para el pecado se hizo pecado con el pecado del hombre. Luego, se trataba con el animal...