Meditación diaria

 

Enero 23, Limpiando aquí y ahora

Mi testimonio personal basado en la declaración anterior sería, "Mientras estoy andando en la luz, la sangre de Jesús me está limpiando de todo pecado, hoy y continuamente". Yo proclamo que me "está limpiando ahora" porque eso lo hace una declaración de aquí y ahora, no una simple generalización ambigua. Es para mí, aquí y ahora, pero también es continuo, al futuro perpetuo.

Enero 22, Un proceso continuo

Si andamos en la luz de la Palabra de Dios obedeciendo lo que dice, entonces el primer resultado será que vamos a tener comunión unos con otros. Si no andamos en la luz, no tendremos comunión. Y si no tenemos comunión, no estamos andando en la luz. Pero, si andamos en la luz y tenemos comunión, entonces continuamente la sangre de Jesús nos mantiene limpios.

Enero 21, Testificando personalmente

En Egipto, durante la primera Pascua, la sangre no protegió a quienes no estaban dentro de sus hogares. Era sólo en sus casas que los israelitas estaban protegidos, y es sólo en Cristo que nosotros tenemos redención y perdón de los pecados.

Enero 20, Reconociendo nuestros pecados

Nunca es demasiado tarde para confesar nuestros pecados a Dios y buscar refugio en Su salvación. Él nos liberará de nuestros pecados solo si los reconocemos y nos arrepentimos.

Enero 19, Las incontables bendiciones del perdón

Es importante notar que la Biblia no habla de un hombre que no necesite perdón. La Biblia señala claramente que todos necesitamos el perdón de Dios. No hay excepciones. En otro pasaje, David afirma que no existe un hombre que no peque. Todos hemos pecado. Por consiguiente, todos necesitamos perdón.

Enero 18, Una cuenta nueva

Alguien anotó que cuando Dios arroja sus pecados al mar, pone un aviso que dice, "¡PROHIBIDO PESCAR!". Nunca intente regresar y resucitar algo que Dios ha sepultado. Si Dios le ha perdonado, es perdonado. No hay más cuestionamiento. El perdón de Dios es total.

Enero 17, Dos direcciones de perdón

Perdón es una de las palabras más hermosas en cualquier idioma. ¿Qué la hace una palabra tan especial y bella? Pues bien, considere algunas de las consecuencias que se derivan del perdón: reconciliación, paz, armonía, comprensión, comunión. ¡Con cuánta urgencia necesita nuestro mundo actual todas estas cosas!